La belleza del paso del tiempo.

Desde siempre me han atraido objetos y lugares marcados por el paso del tiempo.

Objetos que han pasado por otras manos que ya no existen, en los que quedan, de alguna manera, rastros del un tiempo y vidas anteriores. Los cosidero realmente tesoros que al tocarlos puedes sentir esas otras vidas pasadas.

Lugares abandonados donde, anteriormente, la vida era frenética. Y donde ahora sólo queda un silencio perturbador a la vez que enigmático. En estos lugares encuentro belleza entre tanto escombro, polvo y ruinas. No sólo en el conjunto sino en los detalles que encuentro.

Aquí se respira y oye el pasado de algo que fue y existió. Y ya nunca más