Las pesadillas pertenecen al grupo de trastornos del sueño denominado parasomnia. En mi caso son pesadillas muy recurrentes, intensas y angustiosas.
Estas imágenes representan una en concreto. Son lugares de mi infancia: mi barrio, el de mis abuelos maternos y paternos que visitaba con mucha frecuencia, mi primer colegio e incluso el edificio donde vivía mi prima, el portal de mi casa con aquel trastero al que había que pasar por un pasillo oscuro y  que sentía pánico al entrar. En esos lugares he vivido experiencias de lo más normales pero por alguna razón que no llego a comprender o se me escapa ocupan un lugar importante en mi universo onírico.

Sea como fuere, he querido volver a estos lugares a los que no había regresado desde hacía más de 30 años y fotografiarlos, en parte como terapia y búsqueda de un posible cese de estas pesadillas concretas o una búsqueda de una respuesta a tales pesadillas. El segundo caso ha sido infructuoso. El primero… sólo el tiempo lo dirá.

Y como anécdota contaré que en una de las calles de aquel barrio de mi infancia me encontré juntos dos establecimientos, un bar y una sidrería. Uno cuyo nombre era mi apellido (el cual no es muy normal encontrar en Asturias y menos escrito con «v»). Y el otro tenía de nombre «El Acueducto»… símbolo de la ciudad donde he pasado los últimos 20 años de mi vida.

Las imágenes de este ensayo son oscuras, confusas y enigmáticas. Como mis sueños.