naturalidad & espontaneidad

Fotografías informales, naturales y espontáneas, dejar a los novios ser ellos mismos y fundir su personalidad con mi sello personal. Mi intención es que se sientan cómodos conmigo alrededor fotografiando todos los momentos de ese día tan especial. Intento pasar desapercibida todo lo que me sea posible no interfiriendo en su forma de ser y actuar. No hay dos bodas iguales. Todas tienen sus momentos especiales y en todas y cada una las emociones están a flor de piel.

Para mi cada reportaje de boda es diferente porque cada pareja es única. Si hay un nexo de unión entre todas las bodas que he realizado a lo largo de todo este tiempo, ese es la emoción y el sentimiento. En todas y cada una he podido transmitir esas emociones y sentimientos a través de mis fotografías. Un gesto, una mirada, una caricia, una sonrisa

Los pequeños gestos hacen que ese día sea muy ESPECIAL

Cómo trabajo

los detalles importan

El día de la boda mi trabajo comienza fotografiando los preparativos de los novios en sus respectivas casas o habitaciones de hotel. Esto significa captar cada momento emotivo que rodea esos preparativos, el ambiente de nervios o calma con sus familiares. También los detalles que son importantes, como el vestido o el traje, los anillos, el ramo de la novia, etc

Si para mi todos los detalles personales son importantes, los detalles de todo lo que rodea la ceremonia no lo son menos. Estoy constantemente haciendo fotos durante la ceremonia, de una manera lo más discreta posible: momentos importantes como el intercambio de anillos y arras, cuando los familiares o amigos dedican algunas palabras a la pareja, etc. Pero también están esos momentos íntimos entre los novios como son las miradas, el cogerse las manos, susurrarse cosas al oído, sonrisas cómplices. Todo es importante y estoy atenta para captarlo.

imágenes para el recuerdo

sesión de fotos de los novios

Al final de la ceremonia hago fotos de la pareja con la familia (en mi reunión con los novios les sugieron que hagan una lista o tengan preparado grupos de la familia con las que quieran tener fotos para, de esta manera, ahorrarnos tiempo para dedicarlo después al reportaje en exteriores).

Justo después de la ceremonia y mientras los invitados están en el cóctel, hago una sesión de fotos solo con los novios en algún lugar cercano que ellos quieran. Para esto hay que reservar mínimo una hora (si hay desplazamiento largo lo mejor sería hora y media)

disfrutar del cóctel con los invitados

ESTOY EN LOS MOMENTOS MÁS DIVERTIDOS DE LA BODA

Si la pareja quiere disfrutar del cóctel con los invitados y quiere vivir intensamente ese día, se puede optar por una sesión breve de fotos que no vaya más allá de la media hora y hacer otra sesión más larga otro día, o lo que sería una «postboda». Es una opción muy a tener en cuenta. Los novios están más relajados, no tenemos que estar pendiente de horarios ni nadie está esperando. Y las fotos no se reducen a un lugar concreto, sino que se puede ir a varias localizaciones. De todas formas siempre intento, si es posible, llegar antes de que se termine el cóctel para que los novios aprovechen para hacerse fotos con los grupos de amigos.

Es el momento más informal de toda la celebración donde todos se desinhiben y dejan salir su lado más divertido. Los novios se relajan y el ambiente es festivo. Surgen entonces las situaciones más inesperadas y divertidas durante el cóctel y durante la comida o la cena. Días antes de la celebración me pongo en contacto con los novios para que me cuenten un poco si tienen alguna sorpresa reservada: si van a entregar un ramo de flores a las madres, dar el ramo nupcial alguna amiga, etc… También fotografío todos los detalles que rodean a la decoración del lugar del evento, los regalos que los novios tienen preparados para sus invitados, etc. Y a partir de ahí estoy preparada para lo que surja espontáneamente y captarlo con mi cámara. Cuando los novios van mesa por mesa para charlar con los invitados suelo seguirles para captar esos momentos y hacer fotos que ellos me pidan.

MI TRABAJO CONCLUYE CON EL BAILE

MI COMPROMISO COMO PROFESIONAL

Mi trabajo, si no hemos acordado otra cosa, termina con el baile de los novios. Sin embargo, suelo quedarme un poco más para captar el ambiente de los invitados en la pista de baile.

No contrato dos bodas en un mismo día. Soy yo quien va a hacer el reportaje, no envío a nadie en mi nombre. Para mi cada boda es un compromiso desde el momento en que se firma el contrato hasta la entrega del reportaje.

CóMO ENTREGO EL REPORTAJE

Mis reportajes los entrego en un álbum digital (fotolibro) de tamaño 30×30 ó 35×35 de 30 hojas y todas las fotografías realizadas ese día en una memoria USB a tamaño original, calidad máxima y sin marcas de agua. Todo ese trabajo es vuestro ya que considero que me contratáis para inmortalizar todos los momentos, personas y detalles de ese gran día. No pongo límite de fotos. Cuando me reúno con una pareja de novios para tratar los detalles y horarios del día de la boda les recalco que no dejen de pedirme fotos con familiares y amigos que deseen tener. También estoy abierta a los gustos de cada pareja y si quieren algo diferente admito sugerencias.
Una vez tengo las fotos procesadas y hecha la maquetación del álbum lo que envío por e-mail a los novios para que confirmen que les gusta, que está todo correcto y darles la opción de realizar los cambios que consideren oportunos. Y sólo entonces es cuando envío el trabajo a imprimir y encuadernar.

opción de preboda o postboda

Doy la posibilidad de realizar una sesión de fotos de preboda o postboda como complemento al reportaje de boda. En el caso de la preboda unas semanas antes quedamos para realizar las fotografías en el entorno natural que más os guste. La sesión tiene lugar unas semanas antes de la boda. En el caso de la postboda la realizaría después de llegar de viaje de novios. Para ambas sesiones se acordaría un día entre semana o un domingo. Para saber más sobre estas sesiones y cómo las entrego, pinchar en los enlaces: PREBODA, POSTBODA